Como sea, digerir eso es tan jodidamente laxante… En este momento necesitaría un par de hostias en la jeta para que se me quite la impresión o la boludez. Le hice la vista gorda muchas veces, pero en el momento de la verdad, estamos yo, mi otro yo y mi peyorativa verdad.
Con estas divagaciones se me ha pasado el día y el hambre… y eso que estoy enferma y los antibióticos me caen fatal con la panza vacía… tuve nauseas todo día y opté por comer media manzana cada 4 horas…y litros de agua…
Me gustaría… no tener que sostener este vínculo… sentir la dependencia – en –todo-maldito-sentido… y decir frescamente que mis pajas mentales me han incapacitado de ser merecedora de su cariño y que puede buscar a alguien mejor que yo.
Pero mi realidad es otra y tengo que tragarme con agua mi orgullo, pagando el sexo más caro de mi vida.






